No han sido pocos los clientes para los que hemos trabajado en un plan de gestión de residuos que optimizara costes.
Aquí te contábamos un caso en el que logramos reducir hasta un 30% el presupuesto dedicado a gestión de residuos y hoy queremos explicar una idea muy sencilla, pero en la que no siempre se repara:
El coste de la gestión de residuos no depende únicamente de la cantidad generada.
Efectivamente, hay otros factores, como el sistema de recogida o los medios utilizados, que configuran también ese presupuesto.
Y muchas veces, pequeñas decisiones pueden tener un impacto importante en el coste final de este servicio.
Para clarificar más acerca de cómo optimizar los costes en gestión de residuos, te detallamos cinco errores, según nuestra experiencia de 30 años en la gestión de residuos, que la encarecen.
Por cierto, aquí te contábamos cinco errores comunes en la gestión de residuos, que quizá sea de utilidad.
Cuando las recogidas no están programadas adecuadamente
Cuándo recogen los residuos de una empresa no es una cuestión menor. Y la razón es sencilla.
Si las recogidas son demasiado frecuentes se generará un gasto innecesario, al tener los contenedores aún capacidad disponible para almacenar más residuos.
Lo contrario, espaciar las recogidas demasiado, también puede generar problemas de falta de espacio o alquileres más altos de lo debido.
Aquí es fundamental entender el ritmo que una empresa necesita. Una revisión periódica de las cantidades generadas puede ayudar a detectar si la frecuencia contratada sigue siendo adecuada.
Es obvio que una fábrica que genera grandes cantidades diariamente tendrá unas necesidades diferentes a las de un almacén, un comercio o una oficina. Es más, dentro de una misma empresa, pueden ser necesarias frecuencias diferentes en función del residuo.
No tener control sobre las cantidades de residuos generadas
Si una empresa no sabe cuánto residuo genera y cuando lo genera, difícilmente podrá saber si está gestionándolo de forma eficiente.
Así que esta es una de las primeras preguntas que debe hacerse la compañía y comenzar a registrar las cantidades por tipo de residuo, lo que permite detectar tendencias, comparar periodos y localizar posibles desviaciones.
Además, estos datos son valiosísimos, ya que pueden ayudar a tomar decisiones sobre contenedores, frecuencias de recogida, almacenamiento o posibles alternativas de valorización.
Trabajar con demasiados proveedores
Si contamos con un gestor para cada tipo de residuo, sin plantear la posibilidad de centralizar la gestión, podemos incurrir en más gastos, pero también en procesos más complejos, con más interlocutores, contactos o facturas y, por tanto, más costes indirectos asociados.
¿Qué recomendamos desde Recytrans?
Sencillo: Simplificar la gestión y centralizar determinados servicios sin comprometer la correcta gestión de cada flujo de residuos.
Si quieres verlo con un caso real, aquí te contamos cómo un cliente pasó de cinco a un gestor para ganar en eficiencia y ahorro.
¿Esta solución es la mejor en todos los casos? No. En ocasiones debido a la naturaleza de los residuos es mejor contar con gestores especializados. Por esto es importante contar con un asesoramiento profesional.
Desaprovechar el potencial de la valorización
Ya sabemos que no todos los residuos tienen necesariamente que terminar en eliminación y que podemos aprovechar numerosos materiales para ser recuperados, reciclados o valorizados cuando sus características y las condiciones del mercado lo permiten.
Es por ello que una empresa debería revisar periódicamente qué ocurre con cada tipo de residuo que genera y si existen opciones de valorización más adecuadas.
Y la falta de revisión
Quizá una solución que funcionaba correctamente hace unos años, ahora mismo haya dejado de tener sentido y no sea la más adecuada.
Pueden darse circunstancias en las que la actividad cambie y con ello, pueda aumentar la producción o ampliar instalaciones, cambiar el tipo de residuos generados, modificarse la distribución de las instalaciones o variar la frecuencia necesaria de recogida.
Desde Recytrans apostamos por una revisión periódica de la gestión de residuos. Algunas preguntas que pueden ayudar a detectar oportunidades de mejora son:
- ¿Generamos ahora más residuos que cuando contratamos el servicio?
- ¿Los tamaños de los contenedores siguen siendo adecuados?
- ¿La frecuencia de recogida se corresponde con nuestras necesidades?
- ¿Estamos separando correctamente todos los residuos?
- ¿Existen residuos que podrían valorizarse mejor?
- ¿Estamos utilizando el espacio de almacenamiento de forma eficiente?
- ¿Podríamos simplificar la gestión de proveedores?
Así, respondiendo a estas preguntas, podemos revelar oportunidades de ahorro que quizá puedan pasar desapercibidas en el día a día.
Menos coste no es sinónimo de menos residuos
Reducir el coste de la gestión de residuos no significa necesariamente generar menos residuos.
En muchos casos, el ahorro puede encontrarse en gestionar mejor los residuos que ya genera la empresa: utilizar el contenedor adecuado, ajustar las frecuencias de recogida, mejorar la separación, optimizar el almacenamiento o buscar alternativas de valorización.
¿Quieres saber si la gestión actual de los residuos de tu empresa puede optimizarse? Contacta con Recytrans y analizamos tus necesidades para encontrar una solución adecuada.



